1 de mayo de 2012

TEATRO | "Guardapolvos" de Tamara Kiper | Reconstrucción de una historia


Por Guillermina Gandola


- No me animé a preguntar.
- Por qué.
- Porque no. Me da miedo. Me raspa la garganta. Tengo miedo de hacerla sentir mal. Qué mierda, debería ser al revés. Tengo miedo a la oscuridad porque en ella no puedo ver qué pasa cuando pasa lo que pasa. ¿Dónde está el guardapolvo? 
- Se lo llevaron con su guardapolvo. 
- Esta alergia me mata, es el polvo. Y no se dónde esta la respuesta. No sé… 



Guardapolvos es la historia reconstruida como una carta que se ha roto en mil pedazos de su autora y directora Tamara Kiper. En ella Tamara relata su propia biografía: el secuestro y desaparición de su padre Luis Saul Kiper en la última dictadura militar. La autora decide tomar aquello que no puede matarse ni morir: el recuerdo, el dolor y la esperanza que  permite salir del estado de inmovilidad causado por el vacío de alguien que ya no está (pero está). 

La obra demuestra que el dolor puede mostrar diferentes caras y que, en definitiva, lo que mata (y moviliza a la vez) son las preguntas sin respuesta. Los por qué sin sentido. 

Guardapolvos es la historia de una familia que vive en torno a la ausencia, el silencio será su protagonista. Muchas veces ya no podrán callar y romperán el mutismo gritando, dándose la espalda, bajando la mirada o llevándola a un punto de fuga donde nadie pueda encontrarse y correr el riesgo de hablar. 

Cada una de estas mujeres transitará su dolor de diferentes maneras, porque el dolor es único, como cada historia. En este caso una historia oscura donde no se comprende lo que sucede y años después nunca se entenderá como pudo suceder, ni por qué. 

A través del silencio lo recordarán, cada una a su manera: inteligente, alto/bajo, audaz, gracioso/serio, hombre/niño, médico, marido, padre, hermano… Pero todas dirán que tenía puesto un guardapolvo cuando se lo llevaron.  

"Guardapolvos" de Tamara Kiper. Con Alejandra Carpineti, Gabriela Irueta, Nadia Marchione, Vanina Montes, Julia Montiliengo, Soledad Sauthier. Escenografía: Tamara Kiper. Diseño de luces: Ricardo Sica. Asistencia de dirección: Fabricio Mercado. Producción ejecutiva: Fabio Petrucci. Colaboración artística: Macarena Trigo. Lunes, 21 hs. Timbre 4, México 3554. Entrada $ 40. Descuento para estudiantes y jubilados 

24 de abril de 2012

TEATRO | "Touché, Doc" dirigida por Elvira Onetto | La suerte es loca


Por Ximena Zabala

Los domingos son días difíciles para los locos, pero no solo para ellos, también lo son para sus psiquiatras. Un poco porque deben correr siempre al ritmo del último intento de suicidio o brote psicótico de sus pacientes y un poco porque en realidad los domingos son días difíciles de transitar para cualquier alma sensata.

Touché, Doc es un compiladito de domingos donde siempre pasa lo mismo; un psiquiatra chileno (Ricardo Saieh), un poco inseguro y meditabundo él, visita a una energúmena pacienta (Laura Lopez Moyano) que vive con su madre (Mirtha Bogdasarian). Ellas le compran sandwiches de miga al psiquiatra, y simulan todos los ademanes del agasajo, pero, en cuanto pueden, lo maltratan, lo descolocan. Sin embargo, creo que lo mejor de la obra no se devela en esta dinámica, bastante evidente, donde la relación médico paciente se va transformando y los límites de la cordura se van desdibujando. Pienso que su mérito se asienta en mostrar los absurdos de la locura, sus complejidades, y las mecánicas familiares para entrar y salir de estados de tensión y desequilibrio con mucha facilidad. Sin dudas los mejores diálogos se entablan entre madre e hija, allí emerge lo más triste y los más gracioso del trastorno de ambas.

Cierto es que los tres personajes están medio “Touché”, hay que ver cuánto de su despliegue nos toca como espectadores, como dice el proverbio “la suerte es loca, al que le toca le toca”, y con Touché, Doc pasa un poco lo mismo.  

"Touché, Doc" de Susana Torres Molina.  Actúan: Mirta Bogdasarian, Laura López Moyano, Ricardo Saieh. Asistencia de dirección: Maximiliano Galeano, Malena Gallegos. Producción: Ricardo Saieh. Dirección: Elvira Onetto. Sábados, 20.30 hs. Camarín de las Musas, Mario Bravo 960. Entrada: $50.

21 de abril de 2012

BAFICI (*) | "Al cielo" de Diego Prado | Muchacho punk


Por Guillermina Gandola


El film Al cielo, dirigido por Diego Prado se trata sobre caminar incansablemente buscando un rumbo, una señal que nos aleje de la inercia que supone la cotidianeidad atravesada por la rutina. Trata sobre Andrés, un adolescente de piel muy blanca y cachetes enrojecidos que se baña, come, duerme, va a la escuela, anda en bici, reparte panfletos vestido de empanada para una pizzería y escucha música punk, al parecer lo único que lo motiva. 



Andrés se encuentra entre dos mártires: Dios y el líder de una banda punk que muere por sobredosis; ambos representan de alguna forma su adentro mientras que afuera se ubican los “mandatos” sociales y la libertad. Su madre no sabe qué hacer con su poca motivación y piensa que el grupo de jóvenes de la iglesia del barrio es la solución para “despertarlo” de ese sueño que lo mantiene pasivo en cada acción cuasi robótica.

Lo que muchos como su madre no se dan cuenta es que la pasividad y la falta de interés hacia la vida también se puede dar estando en movimiento, participando, haciendo, ocultando, sin sentido, solo para llenar un vacío que genera el no ser auténtico. 

Andrés encontrará en la iglesia su motivación pero no precisamente en el grupo de jóvenes sino en la fusión de su deseo más profundo y temido con la música. Andrés se encuentra así mismo. 

Al cielo habla sobre la búsqueda de la esencia, se trata de esa incansable espera por rencontrarnos, sin prejuicios de sexo o religión, sin un afuera limitante, solo con nuestra identidad.


(*) Al igual que ocurrió en el año 2008, cuando no éramos un blog sino una revista mensual punto.com (http://ruletachina.com/), este año tampoco fuimos acreditados para el BAFICI. Igual, creemos que el cine no tiene la culpa.

18 de abril de 2012

TEATRO | "Los Opas (otro drama burgués)" de Daniel Dalmaroni | Chau, mamá


Por Sandra Ferreyra

Los opas, escrita y dirigida por Daniel Dalmaroni, es, en efecto, otro drama burgués. En él convergen, en distintos niveles y de maneras diversas, las tradiciones escénicas de ese género dominante del teatro argentino. La familia como protagonista, la sala como el espacio de la acción, las figuras paternas como punto de partida de la intriga y la muerte como posibilidad en ese mundo inmediato y conocido. A esto se agrega el procedimiento del travestismo para representar la vejez femenina, un recurso muy conocido para el espectador. 

En una casona derruida, en la que la ausencia de mobiliario se impone, tres hermanos se encuentran para planificar la muerte de su madre. Durante la última década, las vidas de Ernesto, Mario y Ana se han encaminado hacia la decadencia. Con un tosco gráfico pegado en la pared, el primogénito (autor intelectual del plan) sintetiza el proceso: la pérdida de la casa, de la pareja, de los proyectos. La madre octogenaria, enferma desde hace diez años, es señalada como la causa fundamental de ese devenir; esperando el final de la madre empiezan a vislumbrar los propios y deciden hacer algo. 

Con un manejo magistral del humor negro como principio constructor del lenguaje, Dalmaroni muestra cómo para estos tres hijos la planificación y ejecución del matricidio es un giro existencial, un acontecimiento que le da sentido a sus vidas, que les devuelve el deseo. Esto se ve especialmente en Ana, cuya transformación se manifiesta en el vestuario y en el maquillaje. La participación en el artificio del crimen, la posibilidad de crearse una vida a partir de ese artificio, hace de estos “opas” (silenciados por la verborragia y el egocentrismo materno) sujetos de una acción siniestra, pero acción al fin. Los apagones y la música que separan las escenas imprimen un ritmo interesante, vertiginoso, que se sostiene hasta llegar a un final dual y cínico, a un cierre muy eficaz. 

"Los Opas (otro drama burgúes)" de Daniel Dalmaroni. Con Jorge Brambati,  Luciano Guglielmino, Natalia Rey y Ricardo Cerone. Asistente: Claudia Acosta. Escenografía y luces: Marcelo Salvioli. Vestuario: Cecilia Carini. Música y efectos: Malena Graciosi. Producción Ejecutiva: Andrea Feiguin. Viernes y sábados 21.30 hs.Teatro La Comedia, Rodríguez Peña 1062. Localidades $ 60 (descuento estudiantes y jubilados $40). 



13 de abril de 2012

TEATRO | "Desilusiones de Putas y Payasos" de Nicolás Perez Costa | El último aplauso


Por Guillermina Gandola

Imaginémonos una gran carpa en medio de la oscuridad de la noche iluminada por la débil luz de unas pocas estrellas tímidas. Adentro de esa gran estructura de poleas, tirantes y lonas, actores, acróbatas, músicos, bailarines y un payaso buscan ser una de esas luces eternas para brillar en los ojos de sus espectadores y producir el aplauso genuino que los libere de su condena: realizar la última función programada y que nunca pudo ser. Pero para que haya aplausos se necesita espectadores y en ese pueblo solo habita el recuerdo.



En medio de resignaciones, heridas abiertas, discusiones por la falta de público y dolores individuales más profundos, aparece desde el polvo del pasado Tanya, antigua trapecista del Circo y amante de su dueño que vuelve para recuperarlo.  

El dueño del Circo se enfrenta con el desafío de generar en su antiguo amor el aplauso liberador, difícil tarea para un circo en decadencia que ha perdido la magia de la vida. Pero no hay mejor cura para los males que una frase dicha y oída a tiempo algo así como que la ficción es el actor secundario cuando comparte escenario con la realidad. El presentador lleva a los integrantes de la compañía Imperial a actuar sus vidas, para que la desgracia haga nacer a la risa y que del dolor se produzca el aplauso anhelado.

Desilusiones, creada por Nicolás Pérez Costa, es una obra sobre la vida humana porque todos internamente buscamos un aplauso que nos haga sentir libres de ser meras sombras que viven por vivir y poder salir así de ese lugar intermedio que está entre la vida y la muerte. 

De Nicolás Pérez Costa. Actúan: Gabriela Bevacqua, Miriam Fontes, Lorena García Pacheco, Leandro Gazzia, Luciana Labunia, Stella Maris Faggiano, Pedro Muñóz, Agustín Perez Costa, Leandro Silva. Bailarines: Gabriel Bezus Espinosa, Luciano Cejas, Florencia Daneu, Federico Fontan, Natalia Isaia, Micaela Martinez, Victoria Pinus, Aldana Queirolo, Florencia Repetto, Marcelo Salcedo, Gloria Villavicencio. Diseño de vestuario: Gabriela Bevacqua. Música original: Nacho Medina. Entrenamiento corporal: Gabriel Bezus Espinosa, Luciano Cejas, Agustín Perez Costa, Gloria Villavicencio. Asistencia coreográfica: Agustín Pérez Costa. Asistencia de dirección: Nahuel Saa. Producción ejecutiva: Nahuel Saa, Matias Taverna. Sábados, 22.45 hs. Teatro Margarita Xirgú, Chacabuco 875. Entrada: de 70 a 100 $.